Juan J. Váttimo: "Uno siempre sueña".
- 14 jul 2022
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En esta charla el actor nos habló de cómo es eso de empezar de grande y que el día que dejemos de soñar se nos apaga el motor impulsor.
Por Mario Escudero

¿Cómo empezaste a transitar este camino?
En mi caso la cosa fue de grande (hombre maduro quiero decir...) y una cosa llevó a la otra, yo soy contador pero mi verdadera vocación siempre fue la parte artística, a los 46 años comencé a estudiar locución por esas casualidades/causalidades de la vida y siempre digo que todo comenzó por un antiguo dolor de espaldas, el que me llevó a un kinesiólogo/psicólogo que me recomendó hacer lo que me gustaba y así fue como me anoté en el ISEC, hice la carrera y me recibí de locutor. Durante la carrera uno de los profesores me sugirió hacer teatro, entonces me anoté en un taller en el Teatro San Martín y desde ese entonces no paré.

¿En ese comienzo, te veías dónde? ¿Cuál era tu meta?
Uno siempre sueña, yo creo que el día que dejemos de soñar se nos apaga el motor impulsor que tenemos en la vida, cuando comencé a representar obras, siempre mi sueño fue llegar a poder interpretar una obra en la calle Corrientes, por ejemplo, es decir llegar a un público masivo. Convengamos que el teatro independiente o under, es hermoso porque uno valora mucho el esfuerzo y el amor que se pone hasta montar una obra, pero en la mayoría de los casos la llegada a un gran público es escasa.

¿Cómo elegís una obra? ¿Qué es lo que te interesa?
Por lo general yo apunto a interpretar comedias, primero porque me siento más cómodo en ese rol y además porque creo que el público necesita ir a ver espectáculos que lo puedan sacar de la realidad y si es con una sonrisa o riéndose a carcajadas mejor. Para mí no existe mayor felicidad que sentir que el público está disfrutando a pleno del espectáculo que le estamos brindando.

¿Qué herramientas usas para la construcción de un personaje?
Por lo general, lo primero que suelo hacer es leer varias veces el guión para entender bien la obra, de qué se trata, qué se quiere decir. Luego me concentro en mi personaje y elaboró una biografía imaginaria del mismo, la escribo, trato de enfocarme en la historia que trae, su contexto, a qué se dedica, cómo se compone su familia, sus amigos, sus sueños, sus frustraciones, todo lo que me pueda servir para la obra. Caracterizarme me sirve mucho también para meterme en el personaje. Y luego a través de los ensayos se van incorporando con las acciones y la interacción con los otros personajes las emociones, que te tienen que atravesar el cuerpo y sentirlas realmente, ahí es donde se tiene que ver una verdadero composición del personaje. No soy Juanjo haciendo de, si no soy "el personaje". ¡Cuando logro eso, puedo decir con satisfacción tarea cumplida!




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